¿Te están limpiando bien? Esto es lo que debe incluir un aseo general por ley

El aseo general es una prestación fundamental tanto para hogares como para empresas, y la calidad de este servicio incide directamente en la salud, la seguridad y el bienestar de quienes habitan o trabajan en los espacios. Por ello, existen normativas y regulaciones que buscan garantizar que dicho servicio se lleve a cabo bajo estándares mínimos de cobertura y legalidad. No siempre es evidente para los clientes si están recibiendo un servicio adecuado, por lo que es esencial conocer qué debe incluir por ley un servicio de limpieza general y cuáles son los requisitos que la empresa o el personal deben cumplir.

Elementos indispensables de un aseo general

Un aseo general debe comprender ciertas tareas esenciales que normalmente no pueden faltar bajo ningún concepto. La inclusión de estas tareas puede variar levemente según el contrato o el contexto (hogar, oficina, comunidad, sector salud u otros), pero en líneas generales toda limpieza básica debe cubrir:

  • Quitar el polvo de todas las superficies visibles y accesibles, incluidas mesas, estanterías, escritorios, aparadores y rodapiés.
  • Barrer y fregar suelos, asegurando la correcta eliminación de suciedad y gérmenes; en suelos delicados, puede ser necesario utilizar productos o métodos específicos.
  • Aspirar alfombras y tapetes, eliminando polvo, residuos y alérgenos.
  • Limpiar los baños: esto implica la desinfección de inodoro completo (incluyendo asiento, tapa y base), lavabo, grifería, ducha o bañera, espejos y suelos. También se consideran los accesorios y los tiradores.
  • Limpieza de cocina: desengrasar superficies, limpiar fregadero, encimeras, aparatos de uso frecuente y suelos.
  • Vaciado de papeleras y reposición de bolsas.
  • Reposición de suministros como papel higiénico, jabón y toallas de papel en caso de ser necesario.

Estos son los elementos que conforman la limpieza periódica, aunque también pueden integrarse otras tareas como limpieza de ventanas, cuidado de exteriores y lavado de ropa de cama a intervalos menos frecuentes, dependiendo del acuerdo y de las características del lugar. Cabe destacar que una limpieza profunda puede requerir además otros procedimientos como desinfección con vapor, limpieza de conductos de aire acondicionado y manipulación de productos específicos, pero no siempre está contemplada en el servicio básico.

Requisitos legales y certificaciones del personal y la empresa

La garantía de una buena limpieza no solo depende de las tareas realizadas, sino también del cumplimiento de la normativa legal por parte de la empresa o el profesional contratado. En numerosos países, incluido España, existen requisitos fundamentales a los que las empresas de limpieza deben atenerse:

  • Seguro de responsabilidad civil que cubra posibles daños producidos en la propiedad o lesiones a terceros durante la prestación del servicio.
  • Seguro de indemnización laboral y la inclusión de los empleados en el sistema de la Seguridad Social, garantizando cobertura ante accidentes laborales y enfermedades profesionales.
  • Acreditaciones de formación en riesgos laborales, que aseguren que el personal conoce y aplica las medidas necesarias para trabajar de manera segura.
  • Certificado de reconocimientos médicos periódicos para los empleados, según lo estipulado por la ley en materia de prevención de riesgos laborales.
  • Uniformidad y visibilidad: la empresa debe proporcionar uniforme y, en su caso, elementos de protección individual adecuados.
  • Certificados fiscales y de estar al corriente de pagos con Hacienda y Seguridad Social.
  • En casos específicos, Registro de Empresas Acreditadas (REA) si la limpieza se realiza en entornos de construcción o sectores regulados.
  • Cumplimiento de la Ley Orgánica de Protección de Datos (LOPD) cuando se manejan datos personales de clientes.
  • Fichas técnicas de los productos que se utilizarán, sobre todo cuando el ámbito es alimentación, sanidad o sectores con requerimientos especiales.

El usuario tiene tanto el derecho como el deber de exigir a la empresa de limpieza esta documentación y sus respectivos certificados, como medida de transparencia y garantía de legalidad y seguridad en la ejecución del trabajo.

Aspectos contractuales y especificaciones del servicio

Una parte esencial para asegurar que la limpieza general se realiza correctamente es dejar claro el alcance de las tareas mediante un contrato o acuerdo por escrito. Dicho contrato debe especificar qué incluye el servicio y debe detallar:

  • Los espacios y superficies a limpiar.
  • La frecuencia y horario de la realización del servicio.
  • La responsabilidad del proveedor, incluido el compromiso de reponer o compensar en caso de daño o pérdida de alguna pertenencia.
  • Las condiciones de acceso a la vivienda, oficina o edificio.
  • Las cláusulas de confidencialidad y protección de datos, especialmente en entornos donde se maneje información personal o sensible.
  • Los productos y equipos a utilizar, especificando si los aporta la empresa o el cliente.

Además, debe contemplar claramente las condiciones económicas, el precio y los posibles recargos por servicios especiales o emergencias, así como el procedimiento para presentar reclamaciones.

Calidad, garantías y reconocimiento técnico

Más allá del cumplimiento de la normativa y de la realización de tareas básicas, las mejores empresas de limpieza respaldan su calidad a través de certificaciones técnicas otorgadas por órganos reconocidos. Entre las más valoradas se encuentra el certificado ITEL (Instituto Técnico Español de Limpiezas), especialmente relevante en la limpieza técnica de sistemas de ventilación, extracción y conductos, que garantiza una limpieza profesional y profunda.

Asimismo, las empresas pueden también obtener certificaciones de calidad como ISO 9001 o de gestión medioambiental como ISO 14001, que evidencian el compromiso con procesos eficientes, seguros y respetuosos con el medio ambiente. Estas normas internacionales marcan un estándar en la industria y ayudan a diferenciar a los prestadores más serios y responsables.

La elección de una empresa de limpieza que cumpla con toda la normativa vigente, que esté debidamente asegurada, y que cuente con formación y acreditaciones, es la mejor garantía de recibir un servicio seguro, eficiente y profesional. Conocer tus derechos y lo que debe incluir el servicio de limpieza por ley es fundamental para verificar si realmente te están limpiando bien.

La limpieza adecuada no solo aporta confort, sino que impacta en la salud y en la conservación de los inmuebles, y es un derecho del consumidor recibirla bajo las condiciones reguladas.

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